Diferentes son las causas que producen que los poros se vean más abiertos y antiestéticos. Puede deberse a la falta de buenos tratamientos exfoliantes, un mal cuidado de la piel, herencia, daños por el sol, aparición de puntos negros, dieta desequilibrada, entre otros. Una buena exfoliación es fundamental para limpiar la piel y eliminar células muertas. De este modo evitamos que la suciedad obstruya los poros y aparezca acné o puntos negros.

Tenemos para ti unos remedios caseros:

1. Yogurt: una vez a la semana aplícate una mascarilla de yogurt en la cara.
Lo dejas actuar durante 15 minutos y enjuagas.

2. Huevo: puedes batir una clara de huevo y aplicar una capa delgada en la
cara. Déjalo por 20 minutos y luego retira. Se puede hacer 3 veces a la semana.

3. Hielo: toma un poco de hielo y pásalo directamente sobre la cara no más
de 30 segundos, para no quemar la piel. Sentirás el rostro terso de inmediato y es perfecto para realizarlo después del baño.